Un jabón de lavanda para dar la bienvenida a la primavera ¿Qué te parece la idea? 🙂
Cómo hacer jabón de lavanda artesano
He de confesar una cosa, en todos los años que llevo haciendo jabones, nunca, pero nunca jamás, he hecho uno de lavanda. Y ¿porqué? pues aunque parezca una herejía lo que voy a decir, no me gusta el olor de la lavanda. Sé de sobra las magníficas propiedades que tiene la planta, de hecho la uso en muchas preparaciones, pero si puedo evitarla para mi uso personal, la evito. Qué le vamos a hacer, seguro que tú también le tienes manía a algún aroma 🙂

Algunos usos de la lavanda:

  • Relajante muscular
  • Antiinflamatoria y analgésica
  • Antiséptica
  • Regeneradora de la piel
  • Calmante, sedante y antidepresiva

El aceite esencial de lavanda es un básico en el botiquín natural. Se puede utilizar tanto para una contractura muscular como para una picadura de insecto o una irritación de la piel, sin olvidarnos de que su aroma es relajante y facilita el sueño.

Si quieres saber más sobre este aceite esencial echa un vistazo a las fichas:

FÓRMULA DEL JABÓN DE LAVANDA

 

  • 42% de oleato de lavanda en aceite de oliva
  • 18% de aceite de coco
  • 20% de aceite de palma
  • 10% de aceite de aguacate

Sobreengrasado: 10%   Concentración: 40%

TRAZA:

  • 10% de aceite de algodón
  • 3% de aceites esenciales* (calculado sobre el total de las grasas)
  • Micas violeta, blanca y nuez.
*Cómo aceites esenciales he utilizado: lavanda y petitgrain.
★★★★★★★★★★★

Este jabón de lavanda me ha gustado mucho, a mi y a quién lo ha utilizado, tiene una espuma fantástica y además es como el buen vino. Hace poco tiempo utilicé la última pastilla y he ido comprobando que según pasaba el tiempo cada pastilla utilizada era mejor que la anterior. Si te armas de paciencia al año y medio tienes una maravilla de jabón 😉