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Si alguien te dice que hace jabón sin sosa, o lo que es lo mismo, sin un alcalí, te está engañando. Y con esta declaración de intenciones me quedo tan ancha 🙂 Te lo voy a explicar. Si te digo esto, es por dos motivos:

El primero la propia definición de jabón. Nos dice la RAE:

Jabón: Producto soluble en agua resultado de la combinación de un álcali con los ácidos del aceite u otro cuerpo graso, que se usa generalmente para lavar.

Jabón blando
1. m. jabón cuyo álcali es la potasa y que se distingue por su color oscuro y su consistencia de ungüento.
Jabón duro
1. m. jabón cuyo álcali es la sosa, y se distingue por su color blanco o jaspeado y su mucha consistencia.

El segundo motivo es que nadie me ha demostrado cómo hace el jabón con otro tipo de álcali que no sean la sosa o la potasa. Bien es cierto que antiguamente se hacía con cenizas o con saponaria, aunque con esta última especialmente dudo que salga algún jabón sólido. En la actualidad hay quien dice hacerlo de esa forma, sobre todo cuando visitas mercadillos. Por cierto, ¡hay que ver las milongas que te llegan a contar!

Pero hasta la fecha no he encontrado a nadie que me explique, con un mínimo de sentido común, cómo lo hace, ni he visto el resultado creíble de su trabajo. Si alguna vez alguien me lo demuestra rectificaré de inmediato.

Aclarado esto, voy a explicar de la forma más sencilla y menos técnica posible los conceptos básicos que giran en torno al jabón artesano.

 

LEJÍA

 

Para hacer jabón necesitamos:

Grasa + álcali + agua = Jabón

 

A la mezcla del álcali con agua la llamamos lejía. El álcali suele ser sosa o potasa. A partir de ahora sólo voy a nombrar la sosa (Hidróxido de sodio) para no liarte, ni liarme.

Como ves esta lejía nada tiene que ver con lo que llamamos lejía aquí en España, es muy importante que no confundas los términos.

Manipular la lejía es muy peligroso ya que puede provocar quemaduras muy graves o problemas respiratorios. Es muy importante seguir las normas de seguridad adecuadas. No hay que tener miedo pero sí mucho respeto.

Para hacer la lejía, la sosa tiene que ser lo más pura posible, en torno al 99%, y el agua también ha de ser muy pura, lo ideal es utilizar agua destilada o mineral de baja mineralización.

 

CONCENTRACIÓN

 

La concentración es la cantidad de agua en la que disolvemos la sosa. O sea, la cantidad de agua que lleva el jabón.

La cantidad de sosa que utilizamos para hacer un jabón siempre es fija en función de las grasas que usemos, como ya veremos más adelante. Con el agua no pasa lo mismo, se puede usar más o menos cantidad para disolver la sosa.

+ agua = − concentración
− agua = + concentración

 

Se mide en %, así, por ejemplo, si decimos que el jabón tiene un 20% de concentración esto quiere decir que el 20% de la lejía es sosa y el 80% restante es agua.

 

SAPONIFICACIÓN

 

Es el proceso mediante el cual la mezcla de las grasas con un álcali produce el jabón. Es un proceso exotérmico, es decir, que produce calor.

 

SOBREENGRASADO

 

Este es un concepto un poco más peliagudo y que a veces cuesta entender.

Todas las grasas tienen un índice de saponificación, ¿Esto qué quiere decir? Simplificando, el índice de saponificación es la cantidad de sosa que necesita un kilo de un determinado aceite para convertirse en jabón. Estas cantidades de sosa son muy concretas para cada grasa y hay infinidad de tablas para consultarlo.

Si ponemos más cantidad de sosa de la necesaria no reaccionará en el proceso de saponificación y quedará suelta en nuestro jabón, provocando que sea un jabón muy alcalino y nada adecuado para la piel.

Si ponemos menos cantidad de sosa de la necesaria para saponificar un aceite hará que ese aceite quede como tal en el jabón haciendo que sea más suave e hidratante y de paso nos aseguramos de que no queda nada de sosa libre en nuestro jabón. Entonces diremos que está sobreengrasado.

Se suele calcular en porcentajes. Lo vemos mejor con un ejemplo:

Según las tablas de saponificación, para que un kilo de aceite de oliva se transforme en jabón necesitamos 135gr de sosa. Si queremos hacer un jabón con un sobreengrasado del 10% tendremos que restar esa cantidad a la sosa, por lo que tendremos:

135gr − el 10% (13,5gr) = 121,5gr de sosa a utilizar.

 

TRAZA

 

Para obtener el jabón hay que batir la mezcla de la lejía y las grasas. Según va emulsionando llega un momento que parte del aceite ha saponificado y adquiere un aspecto como de natillas claritas. A ese punto se le llama traza y se caracteriza en que la batidora, o la cuchara que utilicemos para batir, deja un surco o «traza» al pasarla por la superficie.

En este momento es cuando añadimos los aceites esenciales y los aceites más delicados que hemos dejado para el sobreengrasado.

 

GELIFICACIÓN

 

Durante el proceso de saponificación el jabón adquiere bastante temperatura. Muchas veces coge tanta que el jabón parece gelatina semi transparente sobre todo en el centro. A más cantidad de jabón, más probabilidades hay de que gelifique.

La gelificación se puede potenciar abrigando mucho el jabón o se puede evitar no arropandolo, incluso metiendo el jabón en la nevera.

A mí me gusta que los jabones gelifiquen por la textura que cogen, pero hay a quien no le gusta…

 

CURADO

 

Pasadas más o menos 24 horas desmoldamos el jabón y lo cortamos. Ahora empieza el proceso de curado y secado. Durante este proceso el jabón termina de saponificar y pierde el posible exceso de agua que tuviera. Este tiempo de curado tiene una duración de entre 4 y 6 semanas.

 

★★★★★★★★★★★

Pues estos son los conceptos más importantes de los que vas a oír hablar cuando se trata de hacer jabón. Creo que no me olvido de ninguno, en todo caso si me he olvidado de algo ya lo iré poniendo.

Te dejo abajo unos enlaces a Mendrulandia y a Muchaespumita para que amplíes toda la información, no dejes de echarles un vistazo.

Si hay algo que no entiendes, o simplemente quieres opinar, ya sabes que te espero en los comentarios 🙂

¡Feliz día!

Aquí tienes los enlaces a las entradas de este curso:

Medidas de seguridad

Conceptos básicos

Aceites y mantecas

Otros aditivos

Calcular una fórmula de jabón

Mi primer jabón (próximamente)