aditivos-jabones

 

Como hemos visto hasta ahora, el jabón se compone de aceites, sosa y agua. Además, puedes añadir a tus jabones una gran variedad de aditivos para mejorar sus propiedades, textura y olor. Vamos a ver los aditivos más comunes que se suelen utilizar en los jabones.

 

AROMAS

 

El jabón sin aromas huele bien, huele a jabón, sin más, a mí me gusta bastante pero es cierto que a la mayoría de la gente les suele gustar con aroma, cuanto más huela mejor 🙂

Para aromatizar un jabón tenemos dos opciones, vamos a verlas.

1. ACEITES ESENCIALES

Esta sería la opción natural. No hay que confundir los términos, aunque su nombre sea «aceite» no es un aceite como tal. Los aceites esenciales son extractos de las plantas que se suelen obtener por destilación.

Al ser extractos de plantas todos los beneficios de la planta las llevará nuestro jabón además de darle un aroma excelente.

Los aceites esenciales son caros pero tienen la ventaja de que, salvo alguna pequeña excepción, no oscurecen el jabón y no suelen acelerar la traza.

No hace falta que te lies a comprar un montón de aceites esenciales, ya verás como poco a poco te vas haciendo con una buena colección. Para empezar, con que compres algún cítrico y poco más tienes bastante. Te doy unas ideas:

  • Cítricos: Naranja, limón, litsea.
  • Hebales: Romero, menta.
  • Florales: Lavanda, geranio.
  • Especiados: Canela.

La dosificación de los aceites esenciales suele ser de un 4% del peso de las grasas del jabón y se añaden cuando el jabón ya ha trazado.

2. FRAGANCIAS SINTÉTICAS

Esta es la opción más barata, aunque hay fragancias bastante caras. Tienen a su favor, a parte del precio, que dan al jabón un aroma más fuerte y duradero que los aceites esenciales. La pega es que la mayoría suelen oscurecer el jabón y muchas, especialmente los aromas florales, aceleran la traza.

Es muy importante que sean fragancias para uso cosmético, no vale cualquiera que encontremos en el supermercado. La dosificación siempre es la que marque el fabricante.

UN TRUCO para que las fragancias no aceleren la traza es meterlas en la nevera unas horas antes de su uso. No garantizo que sea efectivo, pero suele ayudar.

 

COLORES

 

El tema de los colores en la saponificación en frío es bastante peliagudo. El PH alcalino de la sosa hace que muchos colores cambien durante el proceso de saponificación, por lo que muchas veces se complica obtener el color deseado. Con la práctica irás cogiendo experiencia, pero eso no garantiza que te lleves alguna sorpresa de vez en cuando.

1. COLORANTES NATURALES

De origen mineral, entre ellos tienes los pigmentos minerales u óxidos y las micas.

Personalmente me gustan mucho las micas, dan colores bastante estables y conseguimos el color que tenemos en la cabeza más fácilmente. Además tienen la ventaja de poder añadirlas al jabón sin diluirlas previamente en agua o aceite, aunque yo recomiendo diluirlas. Siempre es muy importante que sean tanto las micas como los pigmentos de grado cosmético.

En la cocina tenemos también varios colorantes que podemos utilizar para colorear los jabones. Es una buena opción cuando se quiere utilizar un colorante completamente natural aunque en este caso la mayoría de las veces el color se suele difuminar con el tiempo. Podemos conseguir varios colores:

  • Verde: perejil seco picado, espirulina.
  • Amarillo: Cúrcuma, azafrán.
  • Rojo: Pimentón, tomate en polvo.
  • Marrón: Cacao, café, té cargado.
  • Negro: Café muy cargado, carbón activado.

Otra opción que tenemos son las arcillas. Las hay de varios colores y a parte de dar color al jabón nos aportan sus excelentes propiedades.

2. COLORANTES SINTÉTICOS

Son colorantes específicos para la elaboración de jabón y están preparados para soportar el PH alcalino de la sosa. Pueden ser en polvo o líquido y siempre hay que respetar las indicaciones del fabricante para su uso.

Hay que tener precaución y no pasarse en las dosis, si eso pasa tendrás un jabón con la espuma de colorines que más que limpiar ensuciará.

 

OTROS ADITIVOS

 

Aquí van el resto de aditivos que podemos poner en un jabón. Seguro que me dejo alguno…

EXFOLIANTES: Avena molida, café molido, arena de playa, arena volcánica, piedra pómez en polvo, semillas de amapola, sal.

Con los exfoliantes hay que hacer uso del sentido común. Así como la avena es suave con la piel, con la arena o la piedra pómez hay que tener precaución para no dejarnos la piel en el intento.

LÍQUIDOS: Aloe vera, leche, infusiones de hierbas, jugos de frutas o verduras.

Los aditivos líquidos pueden sustituir todo o parte del agua de la fórmula. Al contacto con la sosa se suelen quemar y oscurecer, por lo que es mejor congelarlo en cubitos antes de añadirles la sosa.

Todos ellos son bastante delicados y más adelante en otras publicaciones te diré cómo tratarlos adecuadamente.

MIEL: Da una textura y cremosidad estupenda a los jabones. Es mejor utilizarla cuando se tiene algo de experiencia ya que hace que el jabón coja mucha temperatura. La dosis usual es de una cucharada sopera por kilo de jabón y nunca se debe tapar el jabón mientras saponifica.

HIERBAS Y FLORES: Se pueden usar en infusión como te expliqué arriba o en oleatos. También se utilizan secas y molidas, incorporandolas al jabón en la traza. Dan a los jabones un aire rústico pero con el tiempo cogen un color parduzco que los suele afear. Además, algunas plantas, por mucho que se muelan, suelen quedar duras y pueden arañarte cuando utilizas el jabón. La manzanilla es una de ellas, ya te puedes imaginar por qué lo sé 🙂

Lo mejor es utilizar las hierbas en infusión, oleatos, o para adornar.

ALGAS: Se pueden utilizar secas y molidas, en infusión o en forma de gel. En este post tienes cómo preparar un gel de algas, es una entrada de hace años pero sigue siendo igual de actual.

 

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Aquí tienes los enlaces a las entradas de este curso:

Medidas de seguridad

Conceptos básicos

Aceites y mantecas

Otros aditivos

Calcular una fórmula de jabón

Mi primer jabón (próximamente)

¡Qué tengas un feliz día!

Para cualquier duda, ya sabes que te espero en los comentarios 🙂